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8 consejos para comer saludable todos los días

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Nos encontramos con el reto de vivir una vida saludable sin que tu billetera sufra graves consecuencias. Comer sano puede ser caro y exceder tu presupuesto, y por lo general la comida rápida es lo más accesible para ti. Pero, no siempre es así, hay distintas opciones para que comiences una dieta saludable sin gastar en exceso.

Beneficios e importancia de comer saludable

Muchos de nosotros nos hemos enfrentado a aquella cita con nuestro médico, dietista o nutricionista en la que nos explica que es muy importante comer más comida “verde” y menos comida rápida. Sin embargo, todavía consideramos que una hamburguesa es una comida mucho más satisfactoria que una ensalada.

Es crucial que sepamos algunos de los beneficios e importancia de comer de una manera saludable para tomar esta decisión y cambiar de hábitos alimenticios:

  1. Te proteges de enfermedades: Esto es simplemente porque tu cuerpo recibe una combinación de nutrientes más adecuada. Algunos expertos argumentan que a largo plazo una dieta balanceada disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como presión arterial alta, cardiopatías o infartos, entre otras.
  2. Sentirás más energía: No hay nada más rico que tomarse una siesta después del almuerzo. Pero, muchas veces este exceso de sueño que parece que padecemos después del almuerzo más que una muestra de somnolencia es una señal de una dieta poco balanceada, con más carbohidratos de los necesarios.
    Pruébalo esta misma semana, almuerza algo un poco más ligero, con una mayor cantidad de plantas en tu dieta y sentirás como ese sueño será menor.
  3. Serás más productivo: Una dieta balanceada le ayudará a tu cuerpo a contar con la variedad de nutrientes que necesita para las tareas diarias. Además, tu cerebro disfrutará mucho de una dieta balanceada, recompensando tu vida con niveles de concentración y eficiencia más altos.
  4. Mantener un peso saludable: Más allá de la parte estética de contar con un peso adecuado, cuando tienes un peso que corresponde a tu estatura, se te facilita hacer deportes y no sobre esfuerzas tus rodillas ni tu espalda.

 

Existen muchos beneficios más, pero aquí queremos enfocarnos en darte algunos tips para lograr una alimentación más balanceada sin gastar de más.

Estos son algunos consejos para hacer tu dieta más sana y económica:

#1 Planea tu menú:

Haz una lista de las recetas que quieres cocinar durante la semana, de esta manera anotas todos los ingredientes que necesitarás. Al momento de hacer tus compras, apégate 100% a tu listado.

Muchas veces terminamos gastando más dinero simplemente porque no planificamos qué vamos a comer durante el mes, o para que no sea tan complejo, en la semana. Seguramente comprar un tomate cada 3 días sea mucho más costoso que comprar 5 tomates cada 15 días, los cuales podemos guardar perfectamente en la nevera sin ninguna consecuencia negativa en sus propiedades nutricionales.

Por eso, más allá de planear tu menú, es importante que la planeación se lleve al momento de la compra. Es en la tienda, cuando estés frente a los alimentos que quieres consumir en las siguientes semanas que puedes economizar dinero, simplemente invirtiendo un poco más en ese momento por una cantidad mayor a un precio mejor.

Es fácil, la próxima vez que vaya a hacer tus compras de mercado, lleva una lista, y asegúrate de comprar lo que planeaste.

#2 Compara precios:

Depende mucho de las recetas que has decidido preparar, pero busca siempre los precios más bajos para poder ahorrar.

Muchos consumidores, por comodidad o por disminuir el esfuerzo del proceso de hacer mercado, van a comprar a lugares cercanos con precios elevados. No está mal, seguramente en estos sitios te ofrecen comida que se adecúa más a tus preferencias alimenticias, o en realidad estás buscando comodidad en el momento de compra.

Recuerda, sin embargo, que existen lugares que pueden ser más económicos y donde esos mismos cinco tomates te cuestan la mitad. Si crees que ir a estos lugares que implican un poco más de esfuerzo puede ayudarte a tener una dieta más balanceada, quizás puedas considerar hacer este esfuerzo extra y vivir mejor con comida saludable.

#3 Cocina tú mismo:

Hacer tus propias comidas desde casa siempre será la opción más económica para comer saludable, la ventaja es que tú eliges y tú preparas los platos a tu gusto.

Ya que tienes la lista hecha, y compraste tus alimentos de acuerdo con ella, en la cantidad para ahorrar dinero, lo natural es cocinar en casa. Sí, puede que tome un poco más de esfuerzo o que implique que inviertas tiempo adicional en el proceso de alimentación, pero nada de esto se compara con los beneficios que puedes recibir para tu salud y tu presupuesto.

Además, cocinar en casa es la excusa perfecta para invitar amigos y familiares a compartir un almuerzo o tarde inolvidable. Y lo mejor de todo, no gastas mucho dinero porque ya tienes los ingredientes en casa.

#4 Encárgate de las sobras:

¡Sé creativo! Si te sobra comida, reutilízala en otras recetas; añade y mezcla otros ingredientes para hacer un nuevo plato. Así ahorras mucho más y no desperdicias comida o dinero.

¿Te sobró un poco de papa? ¡Excelente! Mañana de desayuno puedes preparar una deliciosa tortilla española. De esto se trata también del ahorro. De entender que más allá de las recetas y los planes que uno pueda tener para ahorrar dinero o comprar comida en grandes cantidades, se pueden aprovechar aquellos sobrantes para otras ricas recetas.

#5 Sin excesos:

Una de las ventajas más grandes de elegir una vida saludable es que no gastas en “gustos” extra, como las sodas, jugos o tés procesados porque quedan fuera de tu dieta, al igual que esos snacks que no le hacen bien a tu salud.

Ahora bien, tampoco se trata de castigarte y nunca darte un pequeño “gusto” alimenticio. Lo que sugerimos es que simplemente dentro de tu lista de mercado cuentes con un producto de indulgencia, que puede que no sea lo más saludable pero que te gusta mucho. De esta forma, evitas gastar dinero adicional en gustos porque ya en tu casa tienes el snack ideal.

Aunque no parezca, muchas personas gastan dinero en cosas que realmente no necesitan como golosinas, dulces o sodas. Escoger una vida saludable en la que se minimiza el consumo de dichos productos te ayuda a ahorrar dinero, y además, a vivir mejor y con más energía.  

#6 Las porciones:

Ya tienes en tus manos el control de los ingredientes y la calidad de alimentos que vas a ingerir, ahora concéntrate en las porciones para no comer en exceso, si logras medir esta parte podrás entender que también significa un ahorro para ti.

Es cierto que estamos constantemente expuestos a ideales alimenticios en los que la cantidad parece ser la variable más importante. Pero, en realidad, es mejor comer algo que sea muy delicioso y con una porción adecuada. No necesitas el “combo” o la porción “jumbo” o “agrandada” para quedar satisfecho, eso es un cuento que nos contaron desde niños y que debemos dejar atrás de adultos.

Además, contar con porciones adecuadas de comida contribuye a que tu estómago no se expanda más de lo necesario (razón por la cual muchos creemos que necesitamos comer más cuando en realidad estamos satisfechos). El cuerpo es un sistema de hábitos, en la medida que reduzcamos nuestras porciones a cantidades apropiadas nos acostumbraremos a ellas.

Al principio puede que sea un poco complicado el proceso de adaptación, aunque con el tiempo nos acostumbramos y nos sentimos mejor con un cuerpo que nos agradece nuestro nuevo hábito.

#7 Reduce las comidas afuera:

Reúnete en la casa de tus amigos o familia a cocinar entre todos, así tienes un mejor control de tus comidas pero, con la misma diversión.

Comer en restaurantes es una opción que nos facilita casi todo, porque no tenemos que invertir el tiempo en cocinar si simplemente salimos y compramos algo. Este hábito de comer por fuera es quizás uno de los que más costosos.

Basta con sacar los números. Aunque no lo veamos de esta forma, al hacer las cuentas mes a mes de cuánto dinero realmente estás gastando en las salidas a comer y las cosas adicionales que puedes comprar cuando sales, como postres o el café después del almuerzo; nos damos cuenta que en realidad es un hábito costoso.

Además, la comida por fuera tiende a ser estandarizada, sin el mismo cuidado y esfuerzo de una comida preparada de forma casera, bien sea con amigos, familia, o para nosotros mismos. No hay nada como comer algo que se preparó con amor, que cuenta con un menú consciente, balanceado y que disfrutamos.

#8 Amplía tu menú:

Toma en cuenta los platos del menú de restaurantes saludables, así puedes replicarlos o tomar idea para nuevas recetas.

Muchas personas que empiezan a adoptar hábitos de alimentación saludables argumentan que vuelven a comer comida no saludable porque no es tan delicioso. Esto no es cierto. En realidad, lo que pasa es que estamos educados a ver poca variedad en la comida saludable, pensamos que una ensalada con un pescado es lo más saludable que podemos comer.

Sin embargo, existen miles de opciones que son deliciosas y que los restaurantes en tu ciudad preparan y que tú puedes utilizar como referente para realizar tus propias recetas.

Revisa el menú de estos restaurantes, puedes mirar en sus páginas web, o en los menús mientras caminas por la calle. O simplemente, en aquellas ocasiones en las que salgas a comer por fuera pon atención a los platos saludables. Observa que combinan, cómo lo preparan y piensa cómo tú podrías hacerlo en casa.

Es fácil hacer hamburguesas, llevamos muchos años viendo cómo se hacen en las películas y series, ¿pero una ensalada? Una ensalada toma un poco más de esfuerzo porque no tenemos referentes pero igual pueden llegar a ser muy deliciosas. Aquí comienza este delicioso y saludable reto.

Cámbiate a un estilo de vida saludable, si comienzas a poner en práctica estos pasos, comes mejor y gastas menos.